lunes, 13 de diciembre de 2010

Veganos...

Tras leer una interesante nota en MDZ sobre el veganismo, (y en esos momentos de distracción mental donde las ganas de continuar o siquiera comenzar a hacer el trabajo de Historia del Derecho, son nulas), se me ocurrió hacer un par de reflexiones.

En primer lugar, soy un convencido de que todas las especies de este planeta, coexistimos en un nivel de igualdad: me parece ridicula la teoría antropocéntrica cristiana, de la "especie superior", "especie elegida a la que dios otorgó control sobre todo ser viviente con el objeto de multiplicarse". Siempre pensé que somos una especie más en este planeta... una especie que simplemente en el transcurso de la evolución siguió un rumbo diferente, hasta convertirse en la plaga que es hoy dia. Queda claro que mi amor y fanatismo por los bichos es extremo (permítanme tomar como excepcion a las víboras y a las odiosas cucarachas).
 
No estoy para nada de acuerdo en la utilizacion de los animales como un simple objeto para la supuesta "diversión" de los seres humanos. Por ende me parecen patéticos los circos con animales, las carreras de animales, espectáculos bajos y tristes como las riñas de gallos o las corridas de toros, y por supuesto los zoológicos y acuarios (aunque en esto último reconozco su funcion protectora de especies en peligro). De más está decir lo vergonzoso y patético que me resulta la utilizacion de los animales para testear productos y medicamentos, esta vez sí, aunque sirvan para estirar inútilmente nuestra vida a costa de cualquier cosa. El término "mascotas" tampoco me agrada... tal como opina la chica de la nota, me resulta muy despectivo, ya que un bicho no es un souvenir o un objeto a nuestro servicio: son nuestros compañeros, nuestros amigos.
Estoy de acuerdo con otros postulados que defiende el veganismo (quizá queriendo abarcar mucho), como el rechazo a la violencia, la explotación de los animales y la explotacion indiscriminada de la naturaleza, el rechazo a la homofobia, el sexismo, la xenofobia etc.

Hasta este momento no he dicho más que palabras de consenso hacia las posturas veganas. Sin embargo hay una parte fundamental que me hace rechazar el veganismo (y que cualquiera que me conoce ya se habrá dado cuenta), y es simplemente que me encanta la carne! No hay nada como un buen asado, un costillar, un lechón a la parrilla, un pollo al horno, unas buenas milanesas, un chivito a la llama etc etc. Y sí. Toda esa carne que consumo con tanto placer fue producto de animales utilizados en criaderos para satisfacer las necesidades de nuestra especie, quizá explotados y obviamente, violencia utilizada sobre ellos para darles muerte. Aclarando que no pienso abandonar mi consumo de carne, me pregunto ¿me estoy contradiciendo? Pienso que no. En este caso estamos utilizando a esos bichos para satisfacer una necesidad alimenticia básica de nuestra especie, omnívora por naturaleza, y amante de la carne principalmente en nuestra cultura occidental y sobre todo argentina. Asi es el equilibrio natural (equilibrio siempre alterado por nuestra especie, vale aclarar). ¿O acaso algún vegano cuestionaría la actitud del puma que en el campo caza, desgarra y come viva de a poco a la vizcacha y sus crías para alimentarse? Por supuesto que no. Me contesto una vez una compañera vegana de la facu que nosotros, como especie "inteligente" tenemos la capacidad de decidir y hacer la diferencia, no así el resto de los animales. Y aquí está la mayor contradicción, ya que si piensan esto, implícita o explícitamente están aceptando la teoría del Ser Humano como "guardián" del órden natural y por ende "especie superior".

Termino concluyendo que en ningún ámbito es bueno adoptar posturas extremas. La diversidad es algo que nos enriquece, y las contradicciones son inherentes a nuestra especie. Por todo esto creo que el ser carnívoro y ser defensor de los animales y la ecología no es para nada incompatible.